jueves, 14 de octubre de 2010

SOMOS CADA VEZ MÁS CEIBAS

Para mi hermana Elvia Edith que es más Ceiba que nunca....


¿Las has visto? Cuando son jóvenes su tronco es frágil, sus hojas absorben casi toda la luz que sus raíces necesitan y sus espinas no son sino protuberancias que ningún rasguño provocan, por eso cualquier viento amenaza con derrumbarlas. En cambio cuando maduran, no sólo se vuelven fuertes y portentosas, sino que su belleza atrae, como nunca antes: cada rayo de sol que quiere meterse hasta el fondo de sus hondas raíces, cada una de sus hojas está ahí para que los demás nos reflejemos en su verdor, para asomarnos a su secreto como quien se asoma dentro de sí mismo y su tronco, su majestuoso tronco, tiene en cada espina una defensa absoluta y rotunda de su grandeza, el viento, sea cual sea, pierde la batalla ante tal esplendor. Por todo eso, mujeres como nosotras, somos cada vez más CEIBAS aunque ni cuenta nos demos de semejante milagro.
Norma Esther
14 de Octubre de 2010